Idiomas Exilios y Cóteles Molotov XLSemanal - 05/7/2010
Últimamente me encantan todas las columnas que escribe éste hombre, al menos en él veo alguien que no se acompleja de utilizar su capacidad de alcance mediático para decir las cosas de las que nos quejamos la gran mayoría, nos quejamos en el trabajo, en los bares ó con amigos y familiares, donde la queja sirve para poco mas que hacernos sentir aún mas impotentes.
Este aborregado pueblo como dice Reverte, ha perdido la capacidad para unirse y tener fuerza para hacerse oír, donde las personas nos hemos apalancado en la comodidad del individualismo y el "ande yo caliente", sin darnos cuenta que solo nos consuela nuestro calor comparado con los que están congelados, pidiendo en los semáforos y en el metro, pero realmente estamos fríos y nuestra sangre y cerebros están tan fríos, quizás por voluntad propia, para que no nos duela la sodomía continúa a la que estamos sometidos por esa calaña de buitres que dicen gobernar éste país y de los que pretenden gobernarlo.
Mientras tanto nosotros, las personas, el pueblo soberano que supuestamente decide quienes quieren que lleven las riendas del país, los que somos realmente los clientes de la clase política, para lo único que se nos tiene en cuenta directamente, es para pagar sus nóminas y sus negocietes de dudosa honestidad. Y su única molestia, es la de embaucarnos por temporadas, para hacerse con el mando en esta serie de dictaduras por cuatrienios que dicen llamar democracia.
Una vez ahí subidos al carro, son pocos los que abstienen de hacer valer su condición y prepotencia, no hay mas que ver el trato despótico de su posición jerárquica en cualquier ministerio, donde hasta el secretario del subsecretario parece un noble feudal campando por sus fueros y exigiendo un trato "cuasi" reverencial. Pero hasta en los tiempos feudales la cosa andaba mejor, porque a los campesinos tan solo se les exigía el diezmo, una ganga del 10% comparada con el aproximado 55% de impuestos que se nos aplican ahora de varias formas diferentes.
Y así, tras mis ahogadas quejas, me consuelo en que haya un tipo duro como Arturo, y me gustaría que algunas de las personas que tienen el poder de hacer las cosas, se dieran por aludidos, y reencontrasen el buen camino, aunque solo fuera para no sentirse culpables cuando la pluma ó el teclado de Pérez Reverte, les meta el dedo en la llaga una vez tras otra.
Pero también espero que algún día unos cuantos como él, nos hagan salir de nuestro letargo, y empecemos a pensar por nosotros mismos y para nosotros. Que tengamos en cuenta que uno, no se debería hacer del PP ó del PSOE como el que decide ser de Barca ó el Real Madrid hasta la muerte y "manque pierda", y que no pensemos tanto en el voto de castigo eligiendo lo "menos malo" como si solo hubiera izquierda y derecha, y que miremos al sur y al norte, y evaluemos otras opciones. Estoy seguro que si todos fuéramos consecuentes con el único momento en que se nos permite opinar, veríamos que se puede castigar a todos los que se lo merecen al mismo tiempo. Que si algunas minorías crecen lo suficiente como para poner a un presidente contra las cuerdas y bajarse los pantalones, otras minorías pueden ayudar a poner las cosas en su sitio. Pero ese cambio no lo van a hacer los demás, lo debemos hacer todos y cada uno..., ese cambio empieza por nuestra capacidad de buen criterio de que cada uno se considere capaz.
Un viejo proverbio decía: "Si siempre sigues haciendo lo mismo que siempre has hecho, siempre conseguirás lo mismo que siempre has conseguido".
Así que si las cosas no cambian cuando tengamos oportunidad de cambiarlas, probablemente es que no nos lo merecemos.
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